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LA MAGIA DE LA FOTOGRAFÍA ESTEREOSCÓPICA EN EL MUSEO DE EL CARMEN

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Fotografía estereoscópica
Fotografía estereoscópica… reúne alrededor de 30 imágenes que introducen a los detalles de sitios históricos, zonas y piezas arqueológicas. Foto Mauricio Marat. INAH
  • Una exposición con imágenes hechas mediante la fotografía estereoscópica, las cuales revelan los detalles de sitios históricos, zonas y piezas arqueológicas.

Ciudad de México. 1 de agosto de 2019.- Este 2019, el Museo de El Carmen cumple 90 años y está de fiesta, por ello, invita al público a celebrar con un viaje por su sala de exhibiciones temporales donde, como en la época victoriana o el cine en 3D de este siglo, le espera con un par de lentes con filtro cian rojo para disfrutar la fotografía estereoscópica de gran formato de Gerardo Alcalá.

La muestra Fotografía estereoscópica de Patrimonio Cultural abrió al público en el marco de la Noche de Museos; reúne alrededor de 30 imágenes, las cuales introducen a detalles de sitios históricos, de zonas y piezas arqueológicas, de paisajes representativos del patrimonio cultural de México y, en especial, de los rincones íntimos del Museo de El Carmen, por medio de la realidad virtual que produce la imagen estereoscópica, cuya virtud es hacer sentir al espectador dentro de la misma foto y afinar los sentidos en su apreciación.

El formato estereoscópico fue popular desde mediados del siglo XIX, y tuvo un nuevo auge a principios del XX. Es posible encontrar diferentes técnicas en su elaboración, se empezó a utilizar poco después de la aparición del daguerrotipo, y se imprimió mediante técnicas fotomecánicas.

Su atractivo reside en la sorprendente profundidad que proporciona la imagen tridimensional, la cual parece hacer más real la escena. Tal sensación se genera a través de la superposición de dos imágenes iguales, ligeramente desfasadas.

INAUGURACIÓN

Eva Ayala Canseco, directora del recinto, destacó, “es un viaje fantástico por inmuebles y sitios patrimoniales de carácter mixto, como Xochimilco, con sus chinampas de origen mexica; por las imponentes pirámides de distintas culturas: Cuicuilco, Teotihuacan, Chichén Itzá; y por los distintos dioses: Mictlantecuhtli, Xochipilli, Chicomecóatl. Así como por los ex conventos, los cuales por sobrios son magníficos; y por el Museo de El Carmen, donde estamos de fiesta celebrando 90 años, y también los 80 del INAH”.

Fotografía estereoscópica… reúne alrededor de 30 imágenes que introducen a los detalles de sitios históricos, zonas y piezas arqueológicas. Foto Mauricio Marat. INAH
La fotografía estereoscópica y los ojos humanos

Alcalá explica que la fotografía estereoscópica consiste en registrar o plasmar una imagen con una cámara construida a partir de dos lentes similares a la visión humana. Estos separados aproximadamente 65 mm, en alusión a la distancia de los ojos.

Dichos lentes representan el ojo izquierdo y derecho, y ambas imágenes son ligeramente diferentes. Esta discordancia se denomina desviación estereoscópica. Pero la combinación de las dos da como resultado una imagen final con profundidad en diferentes planos, la cual se ve en tres dimensiones. “Por eso, en la exposición, al ver el rostro del dios Huehuetéotl, pareciera que se está comunicando con nosotros a través de sus ojos. O que el ataúd de una momia se dispuso para ser tocado con nuestra mano, lo mismo que el tunal de Cuicuilco”.

¿CÓMO VER LA FOTOGRAFÍA ESTEREOSCÓPICA?

Para disfrutar de estas fotografías es necesario contar con un estereoscopio, aparato que sirvió de pasatiempo en exhibiciones públicas por las que se cobraba la entrada. De un primigenio y sencillo visor, se convirtió —en los primeros años del siglo pasado— en un elaborado y costoso artefacto que permitía visualizar mecánicamente gran número de fotos.

El autor advierte que el estereoscopio es la forma más común de apreciar estas imágenes, pero con limitaciones. Sólo reproduce formato y únicamente puede ser usado por una persona a la vez. Sin embargo, hay otras formas, dice, al referir que él experimentó y optó por utilizar la técnica desarrollada en 1853, por el alemán Wilhelm Rollman.

Las gráficas creadas con esta técnica son conocidas como anáglifos, por lo que el autor prefiere llamarlas fotografías anaglíficas. Para su construcción echó mano de cámaras digitales, las cuales brindan exactitud y versatilidad, así como pronta revisión y valoración, de manera que representan una herramienta de innegable utilidad, dice. Los programas modernos de proceso y manipulación de las imágenes, dieron a Alcalá, la posibilidad de interpretar a su manera los momentos capturados por la cámara.

Fotografía estereoscópica de Patrimonio Cultural permanecerá hasta el 15 de septiembre; el acceso es en grupos de 30 personas, a las que se les proporcionan los filtros para apreciar las imágenes, los cuales son devueltos a la salida.

Como en la época victoriana, el Museo de El Carmen nos regresa la magia de la fotografía estereoscópica. Foto Mauricio Marat. INAH

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Fotografía estereoscópica