Por Melanie Öhlenbach (dpa)

Mundelsheim (Alemania), 2 jul (dpa) – Una mesa de comedor familiar o un sillón confortable para tirarse a leer por las noches; un bar en el que mezclar tragos para los amigos en el jardín: cuando Claudia Guther ve tarimas de madera (pallets), se le ocurren todo tipo de ideas.

“Las tarimas (pallets) de madera permiten fabricar muebles espectaculares para el interior y el exterior de la casa”, asegura esta experta alemana que ha escrito dos libros sobre el tema. “Se trata de un material barato, robusto y a la vez flexible”, añade.

Las camas, sofás y estantes hechos por uno mismo se pusieron de moda en el último tiempo. Incluso los diseñadores profesionales de muebles se están sumando a esta tendencia. La idea tampoco es del todo nueva. “Mi mamá ya se hizo una cama de tarimas (pallets) en los años 70”, recuerda Guther.

Hay tarimas (pallets) de maderas más duras y otros de maderas más blandas, depende de la carga que tengan que soportar. Los más pesados son ideales para mesas, bancos, sofás o camas, y los más livianos para estantes u otras estructuras ligeras.

Pero más allá de la robustez del material, es importante analizar bien la tarima antes de ponerse manos a la obra, ya que la madera puede estar dañada o afectada por bacterias. Por eso, idealmente no habría que usar tarimas para el cuarto de los niños o la cocina.

Es importante que la tarima (pallet) no esté roto, húmedo, mohoso u oleoso. También hay que tener cuidado con posibles clavos oxidados, astillas o malos olores, sobre todo si los muebles se pondrán en interiores. La suciedad superficial se puede eliminar fácilmente con agua jabonosa y un cepillo. Para que los muebles queden lisos también es importante lijar bien la madera.

Es imprescindible usar guantes y barbijo a la hora de poner en condiciones las tarimas. Para construir el mueble en sí no hacen falta muchas herramientas, sobre todo si se aprovecha la forma natural de los pallets. Para camas y sofás basta con apilar los palés y atornillarlos. Para el respaldo hay que colocar una tarima de forma inclinada o derecho, de forma vertical, y atornillarlo.

Si se le quiere dar color al sillón, estante o banquito, se pueden usar barnices especiales para madera. Guther, sin embargo, recomienda un look al natural, ya que la madera absorbe mucho la pintura y luego siempre hay una partecita que uno olvidó o quedó despareja. Tampoco hace falta darle una pátina de aceite o cera para proteger el mueble de la humedad. “La madera envejece bastante bien”, asegura Guther.