Abejas Melipones de Yucatán, especie única en el mundo pues no tienen aguijón.

BIOECONOMUNDO, por Rodrigo Diez de Sollano

“Si la abeja desapareciera de la superficie de la Tierra, entonces el hombre sólo tendría cuatro años de vida. Sin abejas, no hay polinización, ni plantas, ni animales, tampoco humanos”. Hay quienes le atribuyen este frase a Albert Einstein, pero independientemente de quien la haya dicho, el hecho de que el número de abejas está disminuyendo en diversos lugares del mundo,y este es un fenómeno que debemos atender en forma urgente porque cerca del 70% de la polinización a nivel mundial depende de las abejas y de otros insectos igualmente amenazados por la extinción.

El 4 de noviembre de 2015 la Suprema Corte de Justicia de México aprobó una resolución (por la transcendencia del amparo el caso llegó a la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La máxima representación del Poder Judicial confirmó la sentencia del tribunal colegiado al “considerar que la plantación de semilla de soya transgénica resistente al glifosato constituye un impacto significativo al pueblo maya”) para proteger a los productores de miel orgánica de los estados de Campeche y Yucatán, impidiendo el uso de semillas de soya transgénica y el uso de los insecticidas asociados a las mismas, hasta que la autoridad que otorgó el permiso convoque a una consulta en la que estén presentes los productores de miel (ver artículo en este blog del 6 de nov/2016). Se refiere en este caso a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación-SAGARPA y a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales SEMARNAT como vinculantes, carácter que no fue reconocido por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, ni por la Conabio, ni por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Estas tres instituciones de gobierno le dijeron a las autoridades federales que no podían emitir el permiso.

Cabe mencionar que la consulta con los productores de miel se inició en mayo de 2016 sin tener todavía resultados concretos. Mientras tanto el mercado de miel orgánica que con gran trabajo habían ganado en Europa (85% de su producción va a esos países), está siendo destruido porque la miel y el polen llevan restos de organismos genéticamente modificados (OGMs).

Recientemente los apicultores de Coahuila han visto disminuir sus colmenas a raíz de la utilización de fumigantes “nicotinoides” para controlar plagas en cultivos de sorgo. La respuesta de las autoridades ha sido deplorable al decir algunos funcionarios a los apicultores “si no es negocio que se dediquen a otra actividad”.

Existe una gran discusión acerca de los posibles daños a mediano plazo que podrían causar los OGMs. Resumiendo la argumentación, por una parte sus defensores alegan que no hay ninguna evidencia de daños en los seres humanos causados por estos organismos, mientras que los críticos de los OGMs dicen que los daños a mediano plazo se dan en la destrucción de la biodiversidad por el gran uso de herbicidas (como el glifosato) y la extinción de especies vegetales y de animales que forman parte de la cadena trófica de las mismas. Por otra parte lo que si es evidente e inmediato, es la muerte de abejas y otros insectos polinizadores a causa de la utilización de insecticidas asociados a los OGMs.

Esta problemática se presenta en muchos otros países, por lo que no es un asunto que afecta solamente a México y a los productores de miel orgánica, es un tema de interés mundial puesto que sus consecuencias podrían afecar a toda la humanidad. Por lo pronto en varios países de Europa ha sido prohibido el uso de glifosato como herbicida en cultivos de OGMs maíz, soya y algodón que son resistentes a este producto.

La disminución de las colmenas está sucediendo en los Estados Unidos de América, en Europa y en Asia. No es un tema exclusivamente de carácter “ambientalista”, se trata de un asunto de enorme importancia económica puesto que a nivel mundial el 70% de la polinización de las cosechas dependen de ellas. Y estamos hablando no sólo de alimentos, sino de otros cultivos de uso industrial.

¿Que es más importante?
¿El beneficio económico a corto plazo de los productores de maíz, soya, sorgo o arroz o la producción de alimentos a nivel mundial y con ello la supervivencia de los seres humanos?

AUTOR: Rodrigo Diez de Sollano

Twitter: @DeSollano