El espejo de la crítica

NOSCE TE IPSUM Por: Josman Espinosa Gómez

El fin de semana tienes un evento social y estás [email protected] por buscar lo que te vas a poner ese día, tu preocupación se eleva porque tú antes que nadie se pone a criticar esa barriga que no ha bajado por arte de magia sin hacer ejercicio, o te ves frente al espejo y ves ese cabello desmarañado que ya no puedes peinar y te desespera pero que no has arreglado ya que no te has hecho el tiempo para ello, y si bien es que toda esta crítica puede representar cierta incomodidad, también lleva de la mano, un reto a cumplir.

Socialmente, vivimos en un entorno donde las críticas son un requisito indispensable y una forma de compartir las emociones que generamos sobre los demás. La idea de ser vistos y reconocidos por cualquier medio va de la mano del riesgo de ser criticados y vernos afectados en nuestra propia autoestima y seguridad personal, ya que a todos nos gusta que nos digan lo bien que nos vemos, pero no por el contrario, entonces ¿por qué lo hacemos?

Las razones y el origen de por qué el ser humano tiene el hábito de criticar a otros, se encuentra en relación con problemas o debilidades propias de la persona que está originando la crítica. Si bien los motivos por los que utilizamos la crítica en nuestras relaciones son diversos, será relevante señalar que hay varios motivos para ello:

Para ser aceptados:

Con el objetivo de ser aceptados por los demás, es que preferimos no parecer diferentes y seguir la corriente de las cosas, aunque no sea lo que queremos.

No estamos a gusto con nosotros mismos:

Cuando no nos encontramos conformes con nuestra persona y lo que somos, criticamos con el fin de que nuestros defectos personales parezcan menos grandes.

Para no sentir que somos los únicos con errores:

Es una forma de sentirnos mejor con nuestros propios errores y así no nos sentimos tan solos con esa situación.

Criticamos lo que no nos gusta de nosotros en otros:

Has escuchado la frese “Lo que te choca, te checa”, el otro es un espejo de lo que no hemos resulto y vemos en los demás.

Criticamos por envidia

Cuando realizamos críticas hacia las personas que tienen éxito, lo hacemos para justificar el que nosotros no dispongamos de lo mismo.

Todo lo anterior apunta a una idea, y es que cuando criticamos, interiormente, sabemos que podemos ser y lograr lo que criticamos, por lo que entonces nos enoja el no hacerlo o no tenerlo.

Pero qué pasa cuando recibimos una crítica, normalmente reaccionamos, en lugar de mantenernos tranquilos, y es que para ello es muy importante desarrollar y potenciar la seguridad y confianza en nosotros mismos, ya que, si nosotros estamos claros de lo que somos, de nuestros alcances y límites, esto nos ayudará a interpretar adecuadamente la realidad, reconocer nuestros errores y valorar de forma más consciente nuestros éxitos.

Así que escucha las críticas, utilízalas para aprender y sacarle el lado positivo, que sirvan para superarte constantemente y para poder sacar lo más positivo de una crítica considera lo siguiente:

  • Reconoce lo que te están diciendo.
  • Aclara y pregunta cuál es la intención del interlocutor.
  • No te pongas a la defensiva, queriendo atacar.
  • Pide ideas y sugerencias al respecto.
  • Interpreta de forma adecuada y positiva la crítica.

Pero todo lo anterior no servirá de nada si no dejamos de criticar también al otro, si estás tentado a ello, piensa cuales son las necesidades personales interiores que no estás resolviendo y que te hace proyectarlo en una crítica. La mejor persona para satisfacer tus propias necesidades eres tú mismo. Tenlo en cuenta y acéptate a ti mismo. Esto te llevará a reducir tu propia necesidad de criticar a otros. Empatiza con los demás y piensa como te sentirías tú si te enterases que te están criticando.

“Para evitar la crítica, no hagas nada, no digas nada, no seas nada”

Elbert Hubbard