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Equilibrio entre tecnologías y humanidades, pilar de los empleos del futuro

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  • En FIL, especialistas discuten sobre el futuro del trabajo: retos y oportunidades para las universidades en la era digital

Los trabajos del futuro serán para los jóvenes que sepan emprender proyectos colaborativos, manejen varios idiomas y tecnologías como Big data, robótica, e inteligencia artificial. Lo más importante, sin embargo, es que tengan sensibilidad social y pongan a las personas en el centro de las decisiones. 

Esto lo explicaron los participantes en el foro “El futuro del trabajo: retos y oportunidades para las universidades en la era digital”, coorganizado por la Coordinación General Académica (CGA), de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2019.

Al ofrecer las palabras de apertura, el Rector General de la UdeG, doctor Ricardo Villanueva Lomelí, explicó que en México las máquinas van a desplazar a 20 millones de empleos. Y 70 por ciento de los estudiantes van a tener que cambiar de actividad cuatro o cinco veces antes de los 40 años de edad. 

Dijo que no se puede frenar el tema de la tecnologización, pues evolucionar es parte de la esencia humana, pero esto abre la puerta a dos retos: 

“El primero es que, al mismo tiempo que nos hiper-tecnologizamos, también nos hiper-humanicemos; porque si hay un desequilibrio entre tecnología y humanidades eso sí será un problema. En un país donde estudiar filosofía en una universidad privada te representa que tardes 43 años para recuperar lo que pagaste de colegiaturas, es un problema. Eso sucede cuando todos vamos hacia el lenguaje económico; por eso, el segundo reto de las universidades es que no podemos hablar siempre en lenguaje económico”, subrayó.

El Rector de la UNAM, doctor Enrique Graue Wiechers, señaló que el catastrofismo en la educación es la peor forma de abordar la problemática, sobre todo cuando hay incertidumbre de lo que realmente vaya a pasar; y por ello es difícil saber hacia dónde va el mercado laboral, por lo cual, la apuesta es formar jóvenes cultos, porque son más adaptables al cambio.

“Cuando pienso en el futuro, me entusiasma. En México hemos hecho muchas buenas cosas por la educación. Hace 18 años había 2.2 millones de personas cursando educación superior; era 21 por ciento de quienes egresaban del bachillerato. Hoy somos 4.5 millones, y es una oferta de casi 40 por ciento. Sí hemos hecho mucho. Veamos la educación con todo el optimismo. Indudablemente, tenemos que modificar, mejorar la calidad y formar a ciudadanos que sean capaces de ser contratados en cualquier mercado. Preocupémonos más, como dijo el Rector Villanueva, por formar a mejores ciudadanos, tolerantes, y que sepan hacer lo que tienen que hacer”, declaró Graue Wiechers. 

La Secretaria General de la Asociación de Universidades Indias, doctora Pankaj Mittal, explicó que en su país cuentan con una política de educación al futuro, y ofrecen educación en línea para los jóvenes de todos los rincones de la nación con los mejores profesores. Habló, además, de que México e India tienen una ventaja sobre todos los demás países: el bono demográfico.

“México y la India son países jóvenes, con un promedio de 28 años comparado con 38 en Estados Unidos de América, China y Australia. En EUA el promedio es 40, en Reino Unido de 41, en Francia e Italia 45, y en Japón y Rusia de 47. Por eso es un dividendo geográfico en favor de México. Tenemos que tomar ventaja de este dividendo que no durará mucho tiempo; tenemos que beneficiarnos del mismo, para que sea bueno para ambos países, tanto para India como para México”, sostuvo Mittal.

El Secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), doctor Jaime Valls Esponda, hizo mención de un diagnóstico titulado “Vision acción 2030 de la ANUIES”, donde se señala que las competencias básicas de los egresados, requeridas por la industria, son las siguientes: “Alta flexibilidad cognitiva, capacidad de trabajar en equipo, proactividad, habilidades socioemocionales y el manejo superior del idioma inglés; mientras que en términos generales se identifica que el ajuste curricular deberá enfocarse en la incorporación de tecnologías como la nube, el Big data, la ciberseguridad, la robótica e inteligencia artificial, por mencionar algunas”.

El Coordinador Global de Educación Superior, del Banco Mundial, doctor Francisco Marmolejo Cervantes, explicó que México requiere, desde ya, crear más de un millón 200 mil empleos, pues se trata de un país donde 60 por ciento es economía informal.

“Necesitamos crear  empleos que equivalgan a 4 por ciento del Producto Interno Bruto. Y no lo logramos. Por eso, generamos desempleo, economía informal, delincuencia. Es importante trabajar en estos temas vitales, pero también pensar en qué podemos hacer para que haya un proceso adecuado y todos los mexicanos alcancen un nivel de educación”, declaró Marmolejo Cervantes.

La investigadora y responsable de la Dirección del Programa Política y Prácticas Educativas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), doctora Blanca Heredia Rubio, reflexionó en que existe una desconexión entre las universidades y el mercado laboral.

“Entre 2005 y 2010 en México egresaron 3.5 millones de personas de las instituciones de educación superior, pero las empresas sólo ofertaron medio millón de empleos que requerían título universitario. Si seguimos pensando que el problema solamente está en el sistema educativo, y abonando a lo que los críticos estadounidenses han llamado ‘Educacionismo’, nos van a seguir saliendo los fenómenos populistas; en la medida en que sigamos teniendo economías profundamente excluyentes, no habrá manera de que las universidades puedan resolver por sí solas los temas. El tema es mucho más complejo”, sentenció.