El análisis de los precios de maíz, trigo y soya

SEMANA DEL 5 AL 9 JUNIO DE 2017

En la semana del 5 al 9 de junio el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos presentó su nuevo informe de oferta y demanda mundial, lo datos revelados por el organismo poco impacto generaron sobre los precios de mercado, dado que pocas variantes se encontraron que pudieran hacer variar la percepción de los actores; No obstante, la especulación generada en torno al llamado “mercado de clima” dio la nota en la semana brindando fundamentos alcistas para los valores de los granos, impulsando los precios del maíz y el trigo cerca de 4% y de la soya 2%; rompiendo esta última su racha de cuatro semanas a la baja.

Maíz

Muy positivo resultó el balance de la semana del 5 al 9 junio para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los contratos julio y septiembre sumaron 4.03 y 3.94%, al pasar de 146.74 a 152.65 y de 149.89 a 155.80 dólares por tonelada. En un periodo donde el llamado “mercado de clima” juega un papel trascendental, los principales actores del salto dado por las cotizaciones del cereal fueron los fondos de inversión, que el viernes de la semana anterior iniciaron un rally de compra de contratos que en el cierre del segmento que aquí analizamos alcanzó un volumen de 74,500 contratos, según la estimación de la agencia Reuters; equivalente a 9.46 millones de toneladas de maíz. Los sentimientos alcistas de los especuladores tienen que ver con el tiempo seco registrado durante la semana y la previsión la continuidad de la escasez de lluvias para los próximos 6 a 10 días sobre buena parte del Medio Oeste de los Estados Unidos y en que la condición de los cultivos se encuentra por debajo de la vigente un año atrás. En ese sentido, el lunes el USDA ponderó el 68% de los cultivos en estado bueno/excelente, por debajo del 75% vigente un año atrás.

Sin embargo, a pesar de que el alza pudo haber sido mayor, esta se vio limitada por el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses que solo alcanzó ventas 2016/2017 de maíz por 348,600 toneladas, por debajo del rango esperado por el mercado, de 500,000 a 700,000 toneladas. Los negocios 2017/2018 fueron calculados en 128,000 toneladas, dentro del rango previsto por los operadores. Acerca del informe mensual de oferta y demanda del USDA, no hubo cambios en las cifras comerciales 2016/2017 de los Estados Unidos. No obstante, una vez más, el organismo elevó su previsión sobre la cosecha de Brasil 2016/2017, de 96 a 97 millones de toneladas y la dejó muy por encima de los 93.,84 millones estimados un día antes por la Conab. En cuanto al nuevo ciclo 2017/2018, tampoco hubo cambios en las cifras estadounidenses y del resto de las cifras se destacó el recorte de la producción de la Unión Europea.

Con independencia de las cifras del informe mensual del USDA, el clima continuará siendo el factor central para la formación de los precios del maíz en las próximas semanas. De confirmarse los pronósticos para los próximos 6 a 10 días sobre las zonas productoras de granos gruesos, las tendencias alcistas podrían verse acentuadas.

Trigo

La semana del 5 al 9 junio concluye con un balance muy positivo para los precios del trigo. En efecto, las posiciones julio y septiembre del trigo en Chicago ganaron 3.78 y 3.66%, al pasar de 157.82 a 163.79 y de 163.05 a 169.02 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos sumaron 4.22 y 3.93%, al variar de 159.19 a 165.90 y de 165.90 a 172.42 dólares por tonelada. Como en el caso del maíz, la tónica alcista de las cotizaciones tuvo entre sus fundamentos la acción de los fondos de inversión, que concretaron una importante compra de contratos entre el martes y el jueves.

La falta de humedad para el trigo de primavera; los resultados productivos poco alentadores tras el inicio de la cosecha de las variedades de invierno, y el deterioro en la condición de los cultivos fueron los factores que alentaron la acción compradora de los fondos y los consumidores que vieron en los valores vigentes del grano una oportunidad de comprar grano barato si en adelante las condiciones ambientales acentúan la ya esperada caída de la cosecha total estadounidense.

En cuanto al informe mensual del USDA, el viernes el organismo estimó la nueva cosecha de trigo de los Estados Unidos en 49.64 millones de toneladas, 21% abajo con respecto al ciclo anterior.  En el resto de las variables, y teniendo en cuenta el aumento de las existencias iniciales, las importaciones fueron elevadas, mientras que fueron sostenidos sin cambios los volúmenes de uso forrajero; uso total y de exportaciones. El stock final de la nueva temporada fue calculado por el USDA en 25.16 millones de toneladas, por encima del estimado por los privados. A nivel mundial, el USDA estimó las existencias finales 2017/2018 en 261.19 millones. Vale tener en cuenta que, dentro de este abundante volumen de reservas, 127.99 millones corresponden a China., este último dato puede ocular una situación real de un mercado más ajustado en cuanto a la relación de los países que participan activamente del intercambio comercial.

En conclusión, para los precios a corto/mediano plazo, la normal la presión bajista de la cosecha estadounidense podría ser amortiguada por la preocupación de los operadores en torno del clima; de los cultivos de primavera, y por una relación oferta/demanda global más ajustada, tras la abundancia registrada en la temporada anterior.

Soya

Tras cuatro semanas seguidas bajistas, los precios de la soya esta semana del 5 al 9 junio lograron quebrar la tendencia y cerraron el segmento comercial al alza en la Bolsa de Chicago. Los contratos julio y agosto sumaron 2.20 y 2.36%, al pasar de 338.50 a 345.94 y de 339.24 a 347,23 dólares por tonelada, impulsados por la firmeza de las cotizaciones del maíz y del trigo, a partir de la especulación con el tiempo seco en las zonas agrícolas estadounidenses. Sin embargo, el factor más importante a considerar fue el balance de las importaciones de soya de China durante mayo, que totalizaron 9.59 millones de toneladas, siendo este el volumen más alto desde que la Administración General de Aduanas de China lleva registros de compras de soya.

En lo que respecta al informe del USDA, las nuevas cifras presentadas aportaron más fundamentos bajistas que alcistas. Primeramente, las existencias finales estadounidense 2016/2017 fueron elevadas. De igual manera, el organismo volvió a elevar la oferta de Sudamérica, al incrementar a 114 millones de toneladas la cosecha de Brasil y a 57.80 millones la producción de Argentina, dando como resultado existencias finales 93.21 millones. Así, el inventario final de la temporada quedó 20.8% arriba con respecto al ciclo anterior. En cuanto a las exportaciones de los Estados Unidos, el balance fue negativo para la soya, alcanzando solamente ventas 2016/2017 por 159,200 toneladas, por debajo de las 300.000 a 500.000 toneladas esperadas por el mercado.