AGROMERCADO

La semana del 22 al 26 de mayo transcurrió sin cambios sustanciales para los cereales, la nota destacada del segmento comercial fue la caída de la soya en la Bolsa de Chicago, la cual perdió poco más de 2.5%, representando la tercera caída en forma consecutiva. La resaca del efecto Caipiriña sigue generando dolores de cabeza entre los operadores estadounidenses, que ven la mejora en la competitividad de la mercadería de Sudamérica como una amenaza a sus propias ventas, en medio de un proceso de siembra sobre una superficie récord.

Maíz

Una vez más en la semana del 22 al 26 de mayo, el maíz cerró el segmento comercial con ligeras alzas en la Bolsa de Chicago, donde los contratos julio y septiembre sumaron 0.46 y 0.3%, al pasar de 146.65 a 147.33 y de 149.50 a 150.29 dólares por tonelada. La certeza de que lo que resta sembrarse con maíz en el Medio Oeste arranca en desventaja en la carrera por llegar a rendimientos elevados sustentó buena parte de las mejoras del cereal, en un ciclo que desde su inicio expuso una intención de siembra con un recorte de más de 1.6 millones de hectáreas. Tan es así que la previsión de lluvias para el fin de semana sobre buena parte de las zonas agrícolas impulsó el viernes alzas mayores a un dólar por tonelada para el maíz. No obstante, un escenario de mayor competencia con la oferta sudamericana por las excelentes cosechas previstas para Brasil y para Argentina y por la debilidad de las monedas de ambos países frente al dólar amortiguó la tónica alcista, al igual que la ciada del petróleo, posterior al anuncio de la OPEP de mantener los niveles de producción.

Respecto de los cultivos, el lunes el USDA informó el progreso de la siembra de maíz sobre el 84% de la superficie prevista, por encima del 71% de la semana anterior; en paridad con el 84% vigente un año atrás, pero por debajo del 85% promedio de las últimas cuatro temporadas y del 85% previsto por el mercado. El organismo añadió que emergió el 54% de las plantas, contra el 31% de la semana anterior; el 58% de 2016, y el 55% promedio. El viernes los operadores calcularon para el martes un progreso de la implantación en torno del 96% del área prevista. Además, especularon con que entre el 70 y el 72% de las plantas están en estado bueno/excelente. Este último dato, podremos corroborarlo el próximo marte 29 de mayo, cuando el USDA emita su primer reporte sobre el estado que guardan los cultivos. Con respecto al desempeño de las exportaciones en los Estados Unidos, resultó negativo para el maíz el reporte semanal, dado que el jueves el USDA reveló ventas 2016/2017 por 457,200 toneladas, por debajo de las 705,400 toneladas del informe anterior y del rango previsto por el mercado, de 600,000 a 900,000 toneladas. Las operaciones de nueva cosecha 2017/2018 fueron decepcionantes, quedando muy por debajo de las 168,000 toneladas de la semana pasada y del máximo de 200,000 toneladas esperado por los operadores.

Trigo

Con alzas muy ligeras en Chicago y casi sin variantes en Kansas terminó la semana del 22 al 26 de mayo de negocios para el trigo estadounidense. En efecto, las posiciones julio y septiembre en Chicago sumaron 0.69 y 0.61%, al pasar de 159.93 a 161.03 y de 164.,80 a 165.81 dólares por tonelada. En Kansas, el contrato julio bajó 0.11%, al variar de 160.94 a 160.76 dólares, en tanto que la posición septiembre sumó 0.05% al pasar de 167.19 a 167.28 dólares por tonelada. Una activa participación compradora de los fondos de inversión durante la sesión del viernes fue la responsable de que el trigo no cerrara la semana con bajas generales. Además de cuestiones técnicas propias de los especuladores, los magros resultados que se están obteniendo en la cosecha temprana de las variedades de invierno en los Estados del Sur y algunas complicaciones para terminar la siembra del cereal de primavera sustentaron estas alzas.

En cuanto a los cultivos, el lunes el USDA ponderó el 52% de los trigos de invierno en estado bueno/excelente, por encima del 51% de la semana pasada, pero por debajo del 62% de igual momento de 2016. El dato quedó por encima del 50% previsto en promedio por el mercado. Está espigado el 72% de los cultivos, frente al 74% vigente un año atrás, y al 67% promedio de las últimas cuatro temporadas. En lo que respecta al avance de la siembra del trigo de primavera, fue estimado sobre el 90% del área prevista, por encima del 78% de la semana pasada; y del 84% promedio de las últimas cuatro temporadas. El dato oficial estuvo en línea con el porcentaje esperado por el mercado. El organismo añadió que ya emergió el 62% de las plantas, frente al 75% de 2016, y al 59% promedio. En el cierre de la semana los operadores estimaron que la siembra habría cubierto el 96% de la superficie proyectada. En cuanto a las exportaciones, fue negativo para los precios del trigo el informe semanal, dado que el jueves el USDA reportó ventas 2016/2017 por 114,000 toneladas, por debajo de las 247,500 toneladas del trabajo anterior y del máximo esperado por el mercado, de 200,000 toneladas. Los negocios 2017/2018 fueron revelados en 48,300 toneladas, por debajo de las 393,100 toneladas del reporte anterior y del rango previsto por los operadores, de 250,000 a 450,000 toneladas.

Soya

Por tercera semana consecutiva, del 22 al 26 de mayo, los precios de la soya cerraron con resultado negativo en la Bolsa de Chicago, donde los contratos julio y agosto perdieron 2.78 y 2.59%, al pasar de 350.17 a 340.,43 y de 350.63 a 341.54 dólares.

El efecto Caipiriña cambió la aparente calma que traían los precios de la soya en la plaza estadounidense en medio de la siembra 2017/2018. El salto devaluatorio dado el jueves 18 por el real y por el peso argentino podrá amortiguarse, pero difícilmente volverá la relación con el dólar al nivel del miércoles 17. Eso no pasa desapercibido para los operadores y mucho menos para la demanda, que en cuestión de horas vio abaratadas sus compras en el mayor polo global proveedor de soya y de subproductos.

No parece casual que ahora se comiencen a escuchar lamentos en la industria procesadora china respecto de la estrechez de sus márgenes. Quizás sean ellos el justificativo para revertir compras caras por otras algo más económicas, originadas en tierras del Sur. Será interesante ver qué ocurre durante las próximas semanas con China. ¿Multiplicará cancelaciones o sólo se concentrará en nuevas operaciones sin revisar lo hecho?

Es cierto que “cosechas abundantes no equivalen a ofertas abundantes”, como bien advirtiera un operador con suficiente experiencia en el mercado. La muestra son justamente Brasil y la Argentina, donde las ventas de los productores se encuentran atrasadas respecto de los promedios usuales. Pero no es menos cierto que no se puede acumular eternamente grano a la espera del mejor valor ideal, dado que la naturaleza sigue su curso y nuevas cosechas requerirán espacio. En ese sentido, el hecho de que en Argentina el miércoles el MINAGRO haya incrementado en casi 7% las existencias finales 2015/2016, sumando más de 8 millones de toneladas a los 58 millones que se prevén levantar en la cosecha en curso, no parece una noticia alcista, en un ciclo comercial que evidencia una demora en las compras de la exportación y de la industria superior a 12% frente a igual momento de 2016. Más tarde o más temprano la soya debe ser comercializada y cada uno deberá asumir al momento de los balances el resultado de su manejo del riesgo. De vuelta en el análisis del mercado estadounidense, con algo más de lluvias de lo ideal sobre el Medio Oeste en los últimos días, los operadores temen que tras el cierre de la ventana de siembra óptima para el maíz se derramen hacia la soya más hectáreas sobre las ya récord previstas.

Acerca de los cultivos, el lunes el USDA reveló el avance de la siembra sobre el 53% del área prevista, en paridad con el 53% vigente un año atrás, y por encima del 52% promedio de las últimas cuatro temporadas. El organismo añadió que emergió el 19% de las plantas, frente al 8% de la semana anterior; al 20% de 2016, y al 21% promedio. El viernes los operadores calcularon que el martes (el lunes es feriado en los Estados Unidos, en conmemoración del Día de la Memoria) el nivel de progreso de la siembra rondará el 70 por ciento. No está de más tener en cuenta que, por experiencias anteriores, un ciclo generoso en humedad (sin llegar a extremos de anegamientos e inundaciones, claro está) suele llevarse bien con promedios de rendimientos elevados.

Por último, el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos resultó entre levemente positivo y neutro. Lo bueno estuvo concentrado en las cifras 2016/2017, dado que el jueves el USDA reportó ventas de frijol de soya por 472,700 toneladas, por encima de las 355,300 toneladas del reporte anterior y del rango previsto por el mercado, de 200,000 a 400,000 toneladas.